Los elementos constituyentes de una fotografía y que debemos tener en cuenta en un proceso de conservación-restauración son: el material formador de la imagen, el soporte, el aglutinante, las capas accesorias y protectoras y el soporte secundario.
Los deterioros de este tipo de material pueden deberse a: un deterioro inducido (temperatura, humedad, negligencia, etc) y al inherente (asociado al proceso fotográfico).
Como un primer paso a la estabilidad y conservación preventiva de este material se deben seguir unas pautas de identificación, registro, embalaje, control de almacenamiento (temperatura y humedad ), monitoreo de la obra, entre otras. De este modo evitaremos su deterioro o en caso de que ya exista su aceleramiento.